La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) emitió una negativa definitiva al megaproyecto turístico "Perfect Day" que la naviera Royal Caribbean pretendía construir en Mahahual, Quintana Roo. La confirmación la dio la titular de la dependencia, Alicia Bárcena, durante una conferencia de prensa celebrada el 18 de mayo de 2026.
"Me permito informarles que no se va a aprobar el proyecto 'Perfect Day' de Royal Caribbean, en Mahahual, Quintana Roo", declaró Bárcena de forma contundente. La funcionaria añadió que el gobierno de México no otorgará los permisos necesarios para que el desarrollo turístico avance, independientemente de los movimientos que la empresa realice internamente.
El proyecto contemplaba la construcción de un parque acuático y complejo turístico sobre una superficie de 82.58 hectáreas en la zona costera de Mahahual, con fecha de apertura estimada para el verano de 2027. Según especialistas en medio ambiente, el desarrollo representaba una amenaza directa para el Sistema Arrecifal Mesoamericano, el segundo más grande del mundo, así como para los manglares y ecosistemas costeros de la región.
La decisión de la Semarnat llega tras meses de intensa presión ciudadana. Una petición popular reunió 4.5 millones de firmas exigiendo la protección del arrecife y los ecosistemas de la zona. Además, el grupo Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS) interpuso un amparo en un Juzgado de Distrito de Quintana Roo que logró suspender temporalmente los cambios de uso de suelo en más de 107 hectáreas vinculadas al proyecto.
El proceso legal fue particularmente turbulento. En febrero de 2026, la Semarnat ya había suspendido la evaluación de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) por falta de información suficiente sobre el daño ecológico potencial. Sin embargo, un Tribunal Colegiado de Circuito revocó en abril de 2026 la suspensión definitiva del amparo, lo que técnicamente dejó el camino libre para que Royal Caribbean gestionara sus permisos federales.
A pesar de ese fallo judicial, la presidenta Claudia Sheinbaum había señalado un día antes, el 17 de mayo, que la Semarnat elaboraba un análisis detallado del impacto ambiental y garantizó que "el gobierno no va a hacer nada que ponga en riesgo el ecosistema en esa zona". La mandataria incluso mencionó la posibilidad de buscar una reubicación del proyecto si este resultara perjudicial.
Bárcena reveló además que la propia empresa barajaba desistirse del proyecto antes del anuncio oficial: "Sabemos que la empresa está buscando desistirse del propio proyecto, pero nosotros como Semarnat no lo vamos a aprobar". Con esta postura, el gobierno federal cierra la puerta al megadesarrollo y alinea su política ambiental con la demanda ciudadana de proteger uno de los litorales más frágiles y biodiversos de México.











