NNC.MX
Economía

Cinco años de inflación: los precios en México subieron 31% acumulado entre 2021 y 2025

Lo que costaba 100 pesos en enero de 2021 requirió más de 131 pesos para comprarse al cerrar 2025. El alza afectó sobre todo a la canasta básica, los energéticos y los servicios educativos. Te explicamos año por año cómo se vivió este proceso y qué lo causó.

Cinco años de inflación: los precios en México subieron 31% acumulado entre 2021 y 2025
Julio Alejo
6 de abril de 2026 · 04:41 p.m. · 8 min
Julio Alejo
6 de abril de 2026 · 04:41 p.m. · 8 min de lectura

Si usted compró una despensa en enero de 2021 y la misma despensa la intenta comprar hoy, su cartera lo notará de inmediato. Entre el 1 de enero de 2021 y el 31 de diciembre de 2025, los precios en México acumularon un incremento de aproximadamente 31%, de acuerdo con los datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Ese 31% no es un número frío de economistas: es la diferencia entre alcanzar la quincena o quedar corto antes del martes. Es la tortilla más cara, el gas que sube, la leche que se convirtió en artículo de lujo para millones de familias mexicanas. Esta es la historia de ese quinquenio inflacionario: qué lo causó, cómo evolucionó año con año y cómo lo sintieron los hogares de menores ingresos con mayor intensidad.

Inflación anual en México 2021–2025 (cierre de año, INEGI)

Año

Inflación anual (cierre)

Hecho relevante

2021

7.36%

Reactivación post-pandemia, inicio del alza de precios

2022

7.82%

Pico histórico de 8.76% en sept.; máximo en 22 años

2023

4.66%

Inicio de la desaceleración inflacionaria

2024

4.21%

Banxico inicia recortes a tasa de interés

2025

3.69%

Inflación vuelve al rango meta de Banxico (3% ± 1%)

2021: El despertar de los precios tras la pandemia

El año 2021 llegó con la esperanza de la recuperación económica tras los estragos del COVID-19, pero también trajo consigo un fenómeno que muchos mexicanos no habían vivido con tanta fuerza en décadas: el regreso de la inflación. Al cerrar diciembre de 2021, la tasa anual del INPC se ubicó en 7.36%, la cifra más alta en ese momento desde 2001.

Las causas fueron globales: la reactivación simultánea de economías que habían estado detenidas generó una explosión de demanda que las cadenas de suministro —todavía rotas por la pandemia— no pudieron satisfacer. Los fletes marítimos se dispararon, los insumos escasearon y los precios comenzaron a subir primero en las manufacturas y después en los alimentos. México importa una parte importante de sus bienes básicos e insumos industriales, por lo que la presión externa se tradujo directamente en los precios del mercado nacional.

Ante este escenario, el Banco de México (Banxico) comenzó a subir su tasa de interés de referencia en junio de 2021, iniciando un ciclo de ajuste monetario que se extendería por casi dos años.

2022: El año del pico histórico y la tortilla como termómetro social

2022 fue el año que más se sintió. En septiembre de ese año la inflación general tocó el 8.76% anual, el nivel más alto en aproximadamente 22 años. La guerra entre Rusia y Ucrania —iniciada en febrero— sacudió los mercados internacionales de energéticos y granos, encareciendo el trigo, el aceite de girasol y los combustibles en todo el mundo.

En México, los efectos se sintieron especialmente en la canasta básica. Los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron un incremento anual de 12.70% al cierre de 2022. Productos como la cebolla llegaron a costar en septiembre de ese año 43 pesos el kilo, cuando 12 meses antes valía 24.40 pesos: un aumento del 76%. La tortilla de maíz, el pollo, el huevo, el jitomate y la leche fueron los alimentos que más presión ejercieron sobre los presupuestos familiares.

Un análisis del Centro de Investigación Competitividad (IMCO) reveló que los hogares del decil más pobre enfrentaron una inflación real de 11.16% en septiembre de 2022, mientras que los hogares más ricos sufrieron un 8.63%. La razón: las familias de menores ingresos destinan una mayor proporción de su gasto a alimentos, que fueron precisamente los bienes que más subieron. La inflación, en otras palabras, fue también un fenómeno de desigualdad.

Ante la emergencia, el gobierno federal lanzó el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), un acuerdo con empresarios del sector alimentario para frenar el alza de 24 productos básicos. Sin embargo, según la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), el programa no logró su objetivo y varios de esos 24 bienes continuaron con incrementos sostenidos.

Banxico respondió con 15 incrementos consecutivos a la tasa de interés de referencia, llevándola desde 4.00% hasta 11.25% entre junio de 2021 y marzo de 2023. El año 2022 cerró con una inflación anual de 7.82%, la más alta desde el año 2000.

2023: El freno gradual, pero los precios no bajan

2023 trajo la primera buena noticia en dos años: la inflación empezó a ceder. La política monetaria restrictiva de Banxico comenzó a surtir efecto y los cuellos de botella globales en las cadenas de suministro se fueron resolviendo. Al cierre de diciembre de 2023 la tasa anual se ubicó en 4.66%, una reducción significativa frente al 7.82% del año previo.

Sin embargo, hay una distinción crucial que muchos consumidores vivieron en carne propia: desaceleración no significa abaratamiento. Los precios no bajaron; simplemente subieron más despacio. La canasta básica que en 2022 a 2023 acumuló un encarecimiento de hasta 61.72% según la ANPEC seguía siendo más cara, solo que ya no crecía tan vertiginosamente. Para millones de familias mexicanas que ya habían ajustado sus hábitos de consumo —comprando menos proteína animal, sustituyendo marcas o reduciéndose en porciones— el alivio fue parcial.

2024: Banxico comienza a bajar la guardia

Con la inflación mostrando una trayectoria más manejable, en marzo de 2024 Banxico realizó su primer recorte a la tasa de interés de referencia, reduciéndola a 11.00%. Fue el inicio del camino de vuelta a una política monetaria menos restrictiva. Al cierre de diciembre de 2024, la inflación anual fue de 4.21%, con una tasa promedio del año de 4.68% de acuerdo con estimaciones del FMI.

En el ámbito salarial, el incremento sostenido del salario mínimo —política central de la administración López Obrador continuada en el sexenio Sheinbaum— permitió que una parte de la población trabajadora formal recuperara parcialmente poder adquisitivo, aunque economistas advirtieron que este mecanismo también ejercía presión al alza sobre los precios en algunos sectores de servicios.

2025: La meta cumplida, pero la memoria del bolsillo no olvida

2025 fue, en términos técnicos, un año de victoria para la política monetaria. La inflación cerró diciembre de 2025 en 3.69% anual, dentro del rango objetivo de Banxico de 3% más/menos un punto porcentual, y por sexto mes consecutivo dentro de ese intervalo. Para la autoridad monetaria, era la señal de que el ciclo inflacionario más severo del siglo XXI en México había quedado atrás.

Banxico realizó recortes agresivos a lo largo del año: cuatro recortes consecutivos de 50 puntos base en la primera mitad de 2025 llevaron la tasa de interés de referencia de 10.00% a 8.00%, y cuatro recortes adicionales de 25 puntos base en la segunda mitad la dejaron en 7.00% al cierre del año.

Sin embargo, el dato macroeconómico positivo convive con una realidad cotidiana difícil de ignorar: los precios no volvieron a donde estaban en 2021. El 3.69% de 2025 es la tasa de crecimiento de ese año, no una corrección de los cinco años anteriores. El daño acumulado al poder adquisitivo de las familias mexicanas —especialmente las de menores ingresos— sigue siendo un pasivo social de largo plazo.

¿Qué significa el 31% acumulado en la vida real?

Para dimensionar el impacto, la calculadora de inflación del INEGI permite calcular el equivalente de cualquier cantidad en distintos periodos. Una familia que en enero de 2021 gastaba 5,000 pesos mensuales en su despensa y servicios básicos, para mantener el mismo nivel de consumo al cierre de 2025 necesitaba aproximadamente 6,550 pesos mensuales: 1,550 pesos adicionales cada mes, o 18,600 pesos más al año.

En términos sectoriales, los alimentos procesados acumularon incrementos por encima del promedio. Los servicios educativos registraron al cierre de 2025 una variación anual de 5.82%, siendo históricamente uno de los componentes con mayor rigidez a la baja. El café, por su parte, experimentó un alza anual de 24.25% en septiembre de 2025 debido a presiones globales en la producción de grano, mientras que la leche subió 9.25% en el mismo periodo.

En el lado positivo, las frutas y verduras mostraron para el cierre de 2025 una variación negativa de -5.62% anual, ofreciendo cierto alivio en los mercados tradicionales. Los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno registraron una variación de 2.19% anual, por debajo del promedio general.

Nayarit: una de las entidades con mayor presión inflacionaria en 2022

El informe de inflación de septiembre de 2022 del INEGI colocó a Nayarit entre las entidades con la variación de precios más pronunciada del país, junto con Durango, Veracruz, Guerrero e Hidalgo. Aunque los informes estatales del INPC no detallan las causas específicas para cada entidad, la dinámica regional en Nayarit —una economía dependiente en buena medida de la agroindustria, el turismo y el comercio de servicios— la hace susceptible tanto a las alzas en alimentos agropecuarios como a las fluctuaciones en los costos de transporte y energéticos.

Perspectiva: ¿qué sigue para los precios en México?

Con la inflación dentro del rango meta a inicio de 2026, el escenario base de los analistas es de estabilidad en el corto plazo. El FMI proyecta que la inflación en México se estabilice en torno al 3% en los próximos años. Sin embargo, factores de riesgo persisten: la incertidumbre comercial derivada de las tensiones entre México y Estados Unidos, la volatilidad del peso frente al dólar, los fenómenos climáticos que impactan la producción agropecuaria, y el comportamiento de los precios internacionales de la energía.

El quinquenio 2021–2025 dejó una lección costosa: la inflación golpea con más fuerza a quienes menos tienen y sus efectos se acumulan en el tiempo. Que los números macroeconómicos estén en orden no significa que el bolsillo de las familias mexicanas haya recuperado su nivel de 2020. Esa recuperación, si llega, será un proceso más lento y menos visible en los titulares económicos.

SOBRE EL AUTOR
Julio Alejo

Julio Alejo

Periodista de investigación, redactor, fotógrafo y reportero. Productor de contenido multimedia e ingeniero en audio.

NNC.MX
MENÚ

NAYARITNACIONALDEPORTESSEGURIDADSOCIALESCULTURA NAYARITAEXCLUSIVALIGA MX🏠