Un bebé de 1 año y 4 meses murió tras recibir una inyección de dexametasona en un consultorio anexo a Farmacias Similares ubicado en la avenida Esteban Alatorre, en la colonia Libertad de Guadalajara, Jalisco. El caso ha generado indignación social y cuestionamientos sobre la atención médica en estos espacios.
Según los primeros reportes, los padres llevaron al menor a una consulta de rutina donde una doctora le recetó y aplicó un mililitro de dexametasona. Al salir del establecimiento, el niño comenzó a presentar convulsiones severas, lo que obligó a su madre a regresar inmediatamente al consultorio en busca de ayuda médica.
Ante la emergencia, la doctora habría suministrado un segundo fármaco y recomendó el traslado inmediato a un hospital. Los padres decidieron trasladar al bebé por sus propios medios a la unidad de la Cruz Verde, donde al llegar, los médicos confirmaron que el menor ya no presentaba signos vitales, declarando su deceso de forma inmediata.
Especialistas médicos advierten que el uso de dexametasona en menores de dos años implica riesgos elevados, ya que requiere una dosificación precisa y controlada. Una reacción adversa puede desencadenar crisis graves en cuestión de minutos, especialmente en pacientes pediátricos que son más vulnerables a este tipo de medicamentos.
La Fiscalía del Estado de Jalisco abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y determinar si existió negligencia médica, una posible dosis incorrecta o una reacción alérgica no detectada. La Policía de Guadalajara y agentes ministeriales se presentaron en el consultorio para recabar evidencia técnica y testimonial, manteniendo bajo resguardo el inmueble.
Preliminarmente se ha señalado que la causa del deceso pudo ser un paro cardiorrespiratorio, aunque se espera el resultado de la necropsia de ley que será clave para definir responsabilidades. El hecho ha provocado una ola de reacciones en redes sociales, donde usuarios exigen una regulación más estricta para los consultorios anexos a farmacias, ante los riesgos que pueden representar en situaciones de vida o muerte al carecer de equipo de reanimación y personal especializado para emergencias críticas.








