
Mara Rojo, presidenta de la Asociación Ser Libre, recuerda que antes eran las propias autoridades quiénes abusaban sexualmente de las sexoservidoras a cambio de dejarlas trabajar, sin embargo hoy el principal enemigo de este sector es el COVID-19 que mantiene a más de 300 trabajadoras sexuales confinadas en sus hogares.
Durante la pandemia personas dedicadas al sexoservicio se han quedado en total desamparo, pues al no poder realizar sus actividades, y no recibir ningún tipo de apoyo ha provocado que sufran los embates de la pandemia.