
El diario explica que a pesar de que Infantino se declaró en público en contra, en privado estaba al corriente del plan y sus subordinados mantuvieron reuniones en ese sentido.

Funcionarios familiarizados con la condición de salud del ex Presidente al conocer que tenía infiltrados los pulmones, temían que iba necesitar un respirador, informó el diario estadounidense.

El gobierno estadounidense no mostró interés cuando Pfizer ofreció más dosis a finales del verano, así lo reporta The New York Times.