No Gusta el Derrotero que Está Tomando la Ciudad



05 DE ABRIL, 2019

“Parece que las consideraciones son más económicas que ambientales o sociales, parece ser que la permisibilidad de ciertos proyectos en particular, tuvieron que ver más con asegurar la ganancia económica de los inversionistas que de la comunidad”

Por Daniel Mora Valencia
NNC/Puerto Vallarta

Puerto Vallarta cuenta con zonas denominadas de alta tensión a consecuencia de inversiones en desarrollos que se han salido de control, situación que aún puede cambiarse mediante la reglamentación correspondiente en materia de urbanización, así lo expresó el catedrático del CUCosta, Alfonso Baños Francia.

A este respecto señaló que en ciertas zonas se está generando tensiones y sobre todo precisó, “la reflexión van en términos de que puede hacerse mejor, que podemos generar mecanismos de desarrollo donde las cargas se compensen con los beneficios que genere la urbanización”.

En este sentido aseveró que si bien es bueno que se invierta en las ciudades y lleguen nuevos desarrollos, el tema es que no dejen un problema o que no le añadan más problemas a cosas como por ejemplo los servicios de infraestructura, drenaje y agua potable.

“Si eso se resuelve adelante, ahora, hay otras consideraciones de orden simbólico o de orden digamos de identidad, que también habría que poner en el debate, esta escala de Vallarta por ejemplo, la arquitectura que tenía una cierta expresión, una cierta autenticidad, puede seguir siendo moderna, puede ser contemporánea, pero conservando los valores de nuestra comunidad”.

Sin embargo, acotó que se ha visto que llegan proyectos específicos que ni siquiera tienen una forma de expresión que se parezca a lo vallartense, sino que afirmó, son cajas con hoyos que bien pueden estar aquí o en la Ciudad de México o Guadalajara.

De tal forma apuntó, considera que más que ver esto como algo malo, es ver cómo se puede hacer mejor, cómo se puede lograr que la inversión y el desarrollo, así como, el crecimiento y la urbanización de Puerto Vallarta, efectivamente se refleje en el beneficio de los vallartenses y no de ciertos desarrolladores en particular.

En este contexto señaló que se trata de aplicar las leyes y reglamentos ya existentes, pero además, que en el momento que éstas ya nos sean convenientes, modificarlas, “también se vale actualizar, inclusive se está actualizando ahorita los instrumentos de ordenamiento”.

Sin embargo manifestó que lo que no es válido o saludable es el modificar discrecionalmente la norma, es decir, cambiar a gusto de quien le conviene, ciertos proyectos.

“Nosotros lo que tenemos documentado en algunos proyectos en específico en zonas de alto atractivo inmobiliario, es que parece que eso pasó”.

Finalmente señaló que aunque sería difícil determinar un número cuantitativo para definir un porcentaje de pérdida de identidad, aseveró que a la mayoría de la gente de Vallarta no le gusta el derrotero que está tomando la ciudad, “parece que las consideraciones son más económicas que ambientales o sociales, parece ser que la permisibilidad de ciertos proyectos en particular, tuvieron que ver más con asegurar la ganancia económica de los inversionistas que de la comunidad”.




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