La presidenta Claudia Sheinbaum decidió remover de su cargo a Víctor Rodríguez Padilla como director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), tras el manejo del derrame de hidrocarburos que afectó las costas del Golfo de México.
La decisión se produce 28 días después de que Rodríguez Padilla reconociera públicamente, el 16 de abril pasado, que el derrame en el Golfo de México había sido provocado por instalaciones de la petrolera estatal. Esta confirmación llegó después de semanas en las que el gobierno federal, encabezado por la presidenta Sheinbaum, había negado categóricamente la responsabilidad de Pemex en el incidente ambiental.
El derrame de hidrocarburos afectó aproximadamente mil kilómetros de costa en el Golfo de México, representando uno de los incidentes ambientales más significativos en aguas mexicanas en los últimos años. El impacto ecológico y económico del siniestro generó presión tanto nacional como internacional sobre las autoridades mexicanas.
Durante la conferencia de prensa del 16 de abril, el ahora ex director de Pemex explicó que las áreas encargadas del tema ocultaron información sobre el derrame, sugiriendo que existió una falta de transparencia interna en el manejo inicial del incidente. Sin embargo, Rodríguez Padilla no asumió responsabilidad personal ni por el derrame ni por el ocultamiento de información.
La remoción del funcionario se anunció este jueves 14 de mayo, aunque en el mensaje oficial de la presidenta Sheinbaum no se abordó específicamente el tema del derrame como motivo del cambio en la dirección de la empresa productiva del Estado.
Este caso refleja los desafíos que enfrenta Pemex en materia de seguridad industrial y transparencia informativa, especialmente en un contexto donde la petrolera estatal busca recuperar su posición como pilar energético de México bajo la nueva administración federal.











