El reacomodo de fuerzas políticas; entre asesinatos y guerra sucia



07 DE MARZO, 2018

**Alarmantes los crímenes cometidos en el marco de las elecciones, contra candidatos y políticos ya electos



**Considera el diputado EDUARDO LUGO LOPEZ, que esto no es otra cosa más que un reacomodo de fuerzas políticas, donde los que quieren ser no dudan en llegar al cargo al precio que sea
** Y si es grave el número de asesinatos hechos a quienes buscan un cargo de elección popular
**Aunque esta práctica de matar a políticos es muy vieja en México, desde Los revolucionarios Madero, Carranza y Obregón, hasta el crimen de COLOSIO, y el candidato a gobernador de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú fue acribillado y despojado de su vida por un convoy de élite justamente una semana antes del día de esa elección estatal.
** Aunque son más los priistas liquidados, también están las víctimas de afiliados al Partido Encuentro Social, Movimiento Ciudadano, Verde Ecologista, Nueva Alianza, PRD, Morena y Acción Nacional.
** Desafortunadamente, de septiembre de 2017 a enero de 2018, al menos 31 políticos han sido tocados por las balas.
** Este fenómeno violento comenzó a escribirse con el homicidio de Ángel Vergara Chamú, y el más reciente, Jorge Montes González.
**El triste listado incluye regidores, aspirantes a cargos de elección, ex alcaldes, ediles electos, aspirantes a presidencias municipales e incluso políticos en funciones.
**Pide el diputado EDUARDO LUGO LOPEZ, que los gobiernos de cada estado, se responsabilicen de cuidar la integridad física de los candidatos, sean del partido que sean
**Una audaz especulación del diputado santiaguense, LUGO LOPEZ, del PRD no descartó que los asesinatos de los candidatos estén relacionados con los rivales políticos de las víctimas, quienes han actuado así, para eliminarlos de la competencia.
** El legislador afirma que no nada más es la descomposición social, sino que es el reacomodo de las fuerzas de los que quieren llegar, de los que vienen empujando y las consecuencias las están sufriendo muchos candidatos, sobre todo los aspirantes a presidentes municipales, diputados locales de diversas entidades del país, que son los afectados en su persona.
** México lleva más de diez años enfrascado en una lucha contra la delincuencia de todo tipo —desde las organizaciones del narcotráfico, hasta las bandas de huachicoleros, pasando por grupos amateurs de extorsionadores o profesionales del secuestro— y muchas de esas organizaciones criminales saben que su actividad será mucho más fácil si controlan, por la buenas o las malas, a las autoridades municipales, o al menos las vuelven cómplices.
** En los buenos tiempos de La Familia y Los Caballeros Templarios, La Tuta era el jefe real de varias decenas de alcaldes michoacanos: los convocaba, les daba órdenes, les imponía funcionarios, se quedaba con las obras públicas del municipio, comandaba a las policías, etcétera. Algunos videos de entrevistas entre quien fuera el líder de esas organizaciones y alcaldes dan fe de todo ello.
** Desde 2006 han sido asesinados 81 alcaldes y ex alcaldes en 18 estados, además de varios cientos de policías municipales, incluyendo muchos de sus directores. El municipio es un espacio estratégico de la lucha entre el Estado y el crimen (organizado o no)
**También es posible que muchos otros asesinatos no hayan sido producto del enfrentamiento entre Estado y narcotráfico, sino motivadas por otras causas políticas, sociales, agrarias, partidistas. No lo sabremos hasta que haya investigaciones serias


Acertada la opinión del diputado de la XXXII Legislatura nayarita, el santiaguense EDUARDO LUGO LOPEZ, respecto a la ola de crímenes que en esta época electoral, se han venido cometiendo, claro que estamos hablando de asesinatos de personas que eran precandidatos, candidatos o incluso ocupaban un cargo de representación popular, y que de pronto, balas criminales los alejaron de la actividad política para siempre y por cierto de paso hay que decir que la mayoría de estos asesinatos siguen sin aclarar hasta este momento en que les escribo este comentario.

De acuerdo con la opinión del perredista LUGO LOPEZ, los asesinatos que se han cometido en contra de candidatos que aspiran a ocupar un cargo de elección popular, es el resultado de la descomposición social y política que en estos momentos agobia a México…y el diputado considera que la violencia en México es responsabilidad de los gobiernos, porque son quienes dejan de invertir en educación, además de la escasa o nula generación de empleos.

Sin embargo, el diputado local del PRD no descartó que los asesinatos de los candidatos estén relacionados con los rivales políticos de las víctimas, así que en esta audaz especulación, el legislador afirma que no nada más es la descomposición social, sino que es el reacomodo de las fuerzas de los que quieren llegar, de los que vienen empujando y las consecuencias las están sufriendo muchos candidatos, sobre todo los aspirantes a presidentes municipales, diputados locales de diversas entidades del país, que son los afectados en su persona, son los que eliminan por órdenes de “alguien”, para quitarlo del camino y así, poner a los que quieren colocar en puestos políticos claves para hacer negocios o simplemente para manejar el ayuntamiento.

Así que conviene aquí hacer un paréntesis para decirles que esto de matar políticos, aspirantes a políticos, o incluso personajes que ocupan ya cargos públicos relacionados con la política, no es cosa nueva, desde la época de la Revolución hasta nuestros tiempos, las amenazas, traiciones y crímenes a políticos han empañado la democracia de México.

Los asesinatos de Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Luis Donaldo Colosio Murrieta, Rodolfo Torre Cantú, entre muchos otros, pudieran ser los más impactantes. En el presente periodo electoral han sido víctimas 31 personajes de la vida política y aún faltan casi 4 meses para la elección por la gran silla.

En el México contemporáneo, el crimen del priista Luis Donaldo Colosio Murrieta conmocionó al país por completo. El 23 de marzo de 1994, al terminar un mitin en la populosa colonia de Lomas Taurinas, Tijuana, BC, el candidato tricolor a la Presidencia recibió al menos dos balazos a quemarropa, finalmente fue declarado muerto a las 19:45 horas de ese mismo día.

El 28 de junio de 2010, otro del mismo partido pero de Tamaulipas, el candidato a gobernador, Rodolfo Torre Cantú fue acribillado y despojado de su vida por un convoy de élite justamente una semana antes del día de esa elección estatal.

Los revolucionarios Madero, Carranza y Obregón también fueron asesinados. Venustiano, el 20 de mayo de 1920, y fue precisamente Álvaro quien confirmó el deceso a través de un boletín de prensa. Ocho años después, un 17 de julio de 1928, Álvaro Obregón recibió seis impactos de bala a quemarropa por la espalda.

Desafortunadamente, de septiembre de 2017 a enero de 2018, como ya expuse, al menos 31 políticos han sido tocados por las balas. Este fenómeno violento comenzó a escribirse con el homicidio de Ángel Vergara Chamú, y el más reciente, Jorge Montes González. El triste listado incluye regidores, aspirantes a cargos de elección, ex alcaldes, ediles electos, aspirantes a presidencias municipales e incluso políticos en funciones. Aunque son más los priistas liquidados, también están las víctimas de afiliados al Partido Encuentro Social, Movimiento Ciudadano, Verde Ecologista, Nueva Alianza, PRD, Morena y Acción Nacional.

Los asesinatos se han perpetrado sin duda en los estados más violentos del país, y aunque Guerrero es la entidad con más privaciones de la vida, con nueve hasta el momento, Durango, Estado de México, Oaxaca, Michoacán, Jalisco, Colima, Chiapas, Veracruz, Guanajuato, Puebla y Tamaulipas, también tienen su aportación a este fenómeno político sangriento.

¿CUÁNTOS CANDIDATOS SERÁN ASESINADOS?

El 1 de julio próximo, además de votar por un candidato a la Presidencia de la República, se elegirán mil 596 ayuntamientos en 24 estados, 16 alcaldías en Ciudad de México. Comparados con lo que está en juego en la elección del próximo habitante de Los Pinos, esos 2 mil 584 puestos de representación popular pueden parecer un asunto secundario. Sin embargo, aunque su poder es muy reducido en comparación con el del titular del Ejecutivo federal, en esos puestos hay suficiente poder y recursos para convertirlos en un espacio de lucha… a muerte. Y esa expresión, por desgracia, no es una exageración, digamos que esa expresión es lo que quiso decir el diputado EDUARDO LUGO LOPEZ, cuando dijo que los crímenes contra políticos, son por un asunto de reacomodos de fuerzas, tanto políticos como económicas.

México lleva más de diez años enfrascado en una lucha contra la delincuencia de todo tipo —desde las organizaciones del narcotráfico, hasta las bandas de huachicoleros, pasando por grupos amateurs de extorsionadores o profesionales del secuestro— y muchas de esas organizaciones criminales saben que su actividad será mucho más fácil si controlan, por la buenas o las malas, a las autoridades municipales, o al menos las vuelven cómplices. En los buenos tiempos de La Familia y Los Caballeros Templarios, La Tuta era el jefe real de varias decenas de alcaldes michoacanos: los convocaba, les daba órdenes, les imponía funcionarios, se quedaba con las obras públicas del municipio, comandaba a las policías, etcétera. Algunos videos de entrevistas entre quien fuera el líder de esas organizaciones y alcaldes dan fe de todo ello.

La Tuta no era el único capo consciente de la importancia de tener capturados los municipios y reconfigurarlos para ponerlos al servicio de los intereses criminales. Tan es así que desde 2006 han sido asesinados 81 alcaldes y ex alcaldes en 18 estados, además de varios cientos de policías municipales, incluyendo muchos de sus directores. El municipio es un espacio estratégico de la lucha entre el Estado y el crimen (organizado o no), ya que las policías y los funcionarios municipales son los ojos más cercanos del Estado en el territorio y como los delincuentes no son invisibles, lo primero que requieren éstos para operar es asegurarse de que esos ojos no los vean o si lo hacen, no digan que los vieron. O mejor aún, que esos ojos solo trabajen para ellos.

Las organizaciones del narcotráfico han asesinado a muchos alcaldes y funcionarios municipales de todos los niveles. Sin embargo, es posible que muchos otros asesinatos no hayan sido producto del enfrentamiento entre Estado y narcotráfico, sino motivadas por otras causas políticas, sociales, agrarias, partidistas. No lo sabremos hasta que haya investigaciones serias; probablemente nunca.
Lo que sí es innegable es que la violencia y el homicidio se han vuelto un instrumento real y eficaz de lucha por el control del poder municipal, sus recursos, su complicidad, su poder, por mínimo que nos parezca.

Así lo demuestra lo que está sucediendo en Guerrero, estado donde el conflicto entre Los Rojos y Los Ardillos, según las excelentes crónicas de Héctor de Mauleón, tienen sumido en el terror a muchos municipios. En noviembre hirieron al precandidato perredista a la alcaldía de Zihuatanejo y en diciembre asesinaron al precandidato priista a la presidencia de Atoyac. Mauleón tiene una lista de 30 funcionarios de esa entidad asesinados en los últimos 11 años. El sábado pasado asesinaron al precandidato del PRI a la alcaldía de Cuautitlán Izcalli. El narcotráfico abarató, por decirlo de alguna manera, el homicidio de funcionarios municipales. Ahora es un recurso probablemente utilizado por otros actores sociales y políticos.

¿Cuántos más de los más de 5 mil candidatos que disputarán las mil 612 alcaldías se incorporarán a esa lista fúnebre? ¿Qué están haciendo las autoridades para impedir que la violencia entorpezca los procesos electorales y atente contra la democracia? ¿A los partidos les importa que les asesinen candidatos? Por la reacción tan débil en los últimos casos, parece que no. Otro dato más de la normalización de la violencia.

VAN 58 POLÍTICOS ASESINADOS DESDE SEPTIEMBRE DE 2017

Dos políticos –un candidato a alcalde, de Morena, y un dirigente sindical, del PRI– fueron asesinados ayer. Con estos homicidios, sumados al de las aspirantes a un cargo en Chilapa, Guerrero, una del PRI y otra del PRD, asesinadas la semana pasada, la cifra de alcaldes, diputados y aspirantes a un cargo de elección popular ejecutados asciende a 58, desde septiembre a la fecha.

Los aspirantes asesinados recientemente son el morenista Aarón Varela Martínez, quien competiría por la alcaldía de Santa Clara Ocoyucan, en Puebla, y el exdiputado priista y líder de la CTM en Oaxaca, Alfredo Ramos Villalobos.

El informe sobre violencia política 2018, elaborado por Etellekt Consultores, entre el 8 de septiembre de 2017 y el 6 de febrero de 2018, indica que se registraron un total de 83 agresiones en contra de políticos en todo el país, de las cuales 54 terminaron con el asesinato de actores políticos, principalmente alcaldes en funciones, exalcaldes, regidores y precandidatos en el ámbito local.

De acuerdo con la consultora, “la violencia se intensificó con el arranque oficial del periodo de precampañas, pues desde el 14 de diciembre de 2017 se ejecutaron 29 de los 54 asesinatos –sin tomar en cuenta los cuatro más recientes–, lo cual advierte un incremento en el número de atentados conforme fueron definiéndose los procesos de selección interna y designación de precandidaturas”.

Ante el grado de violencia alcanzado, la bancada del PRI en el Senado emplazó al gobierno federal y al de las entidades federativas a implementar protocolos que garanticen la protección de autoridades y candidatos que participan en el proceso electoral de este año.

En un punto de acuerdo, los legisladores priistas recordaron que en lo que va del proceso electoral se han registrado distintos atentados contra actores políticos y sus familiares.

Además, puntualizaron que, de septiembre de 2017 a la fecha, “se han registrado 25 asesinatos de distintos políticos a nivel local y regional: nueve del PRI, nueve del PRD, dos de MC, dos de Morena, uno del PAN, uno del PT, uno del Panal y otro más del Partido de los Pobres del estado de Guerrero”.

AQUÍ LES PRESENTO UNA NUMERALIA QUE CONFIRMAN PARTE DE LO DICHO POR EL DIPUTADO LUGO LOPEZ:

MÁS ASESINATOS POLÍTICOS POR ESTADO Guerrero: 10; Veracruz: 7; Puebla y Oaxaca: 6 cada uno;
Estado de México 4; Jalisco e Hidalgo: 3 cada uno; Guanajuato, San Luis Potosí y Tamaulipas: 2 cada uno.

Chiapas, Colima, Michoacán, Durango, Baja California, Chihuahua, Tabasco Zacatecas: uno cada uno.

POLÍTICOS ASESINADOS POR PARTIDO

PRI: 20; PRD: 12; PAN y Movimiento Ciudadano: 4 cada uno; Morena; Comunidades indígenas con sistema político propio: 3

OTRAS AGRESIONES A POLÍTICOS DURANTE EL ACTUAL PROCESO ELECTORAL:

HERIDOS CON ARMA DE FUEGO: 3; Asaltos con violencia: 3; Agresiones con arma de fuego: 3; Agresiones físicas: 3; Secuestros: 3; Intimidaciones y amenazas: 11

EN ACTUAL SEXENIO HAN SIDO ASESINADOS 23 ALCALDES Y 4 EDILES ELECTOS.

Cierro mi comentario de hoy, razonando que el diputado LUGO LOPEZ, tiene razón al pedir al gobierno federal y de los estados, que trabajen para proteger la vida e integridad física de todos los candidatos, además de que debemos de estar conscientes que hay un cierto tipo de lucha sorda, callada por el reacomodo de fuerzas, pero es obvio que esa lucha no vale, ya que es hecha encerrada en la ilegalidad…hasta mañana



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