El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en la Ciudad de México confirmó oficialmente que competirá sin alianza en las elecciones de 2027, marcando una ruptura definitiva con Morena y el Partido del Trabajo en la capital del país. La decisión fue anunciada por Jesús Sesma, dirigente del Verde en la ciudad y presidente de la Mesa Directiva del Congreso local.
Durante una conferencia de prensa, Sesma justificó la decisión argumentando que no existen condiciones para mantener una coalición debido a la ausencia total de comunicación con la dirigencia local de Morena, que encabeza Héctor Díaz-Polanco. "Sin noviazgo no hay matrimonio", expresó el líder del PVEM, utilizando una metáfora para explicar la imposibilidad de construir acuerdos electorales sin una relación política previa.
El dirigente verde subrayó que la determinación responde a una responsabilidad política con su militancia y electorado, además de que el partido busca fortalecer su propia estructura rumbo a 2027. "No podemos estar esperando en una antesala, tenemos que darle cara a quienes creyeron en nosotros", declaró Sesma, quien se mostró confiado en que los diputados de su bancada podrán reelegirse.
En el escenario electoral de 2027 estarán en juego las 16 alcaldías de la capital y el Congreso local, donde el Partido Verde competirá en solitario por primera vez en años. La postura del Verde en la Ciudad de México contrasta con la narrativa nacional, donde Morena había planteado mantener alianzas con sus partidos satélite de cara a las elecciones intermedias.
La decisión del PVEM capitalino se suma a la estrategia similar anunciada en San Luis Potosí, donde el partido también competirá sin coalición. Manuel Velasco Coello, coordinador de los senadores del PVEM, defendió la postura argumentando que el Verde ha aportado más de medio millón de votos a la coalición y merece un trato recíproco.
Este reacomodo político anticipa una mayor fragmentación electoral dentro del bloque oficialista y abre la puerta a escenarios de competencia directa entre fuerzas que tradicionalmente habían marchado juntas. Con esta decisión, el Partido Verde apuesta por fortalecer su identidad propia y capitalizar su crecimiento territorial en un contexto donde las alianzas de la Cuarta Transformación comienzan a mostrar fisuras significativas.








